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Introducción El marketing relacional se centra en la atención y la búsqueda de la fidelidad de los clientes a productos y marcas. Los nuevos instrumentos de gestión de la información nos permiten ir más allá del marketing de masas; el futuro es el marketing persona a persona. El concepto de marketing relacional establece como filosofía la idea de que las organizaciones que dan prioridad a la atención y satisfacción del consumidor frente al enfoque tradicional de la transacción acostumbran a tener más éxito en los objetivos empresariales. El incremento de la oferta y de la competitividad del mercado hacen que tener un buen producto o servicio ya no sea suficiente; además, es necesario que nuestro cliente nos conozca, sepa cómo nos puede comprar y perciba nuestra oferta como más beneficiosa que la de nuestra competencia y así permanezca fiel. El objetivo del marketing relacional es crear clientes y mantenerlos mediante una relación personal, continuada y fructífera para las dos partes. Los datos estadísticos dicen: "mantener un cliente le saldrá de 4 a 20 veces más económico que conquistar a uno nuevo". Debemos tener en cuenta que el poder de la marca ha ido perdiendo valor y que los consumidores ya no son fieles a una sola marca, todo esto es sencillamente por el hecho de que todos los productos se parecen mucho y prácticamente ofrecen lo mismo. De este modo el marketing relacional contesta a todas estas preguntas: ¿cómo podemos volver a conquistar a nuestros clientes?, ¿cómo los podemos mantener fieles?, ¿cómo podemos potenciar nuestra base de datos?, ¿cómo podemos mantener contentos a nuestros clientes y conseguir que nos compren de por vida? |