Inicio del módulo Atrás Se puede ser feliz en un mundo en constante cambio  
 

Cada uno de nosotros dispone de energía para llevar adelante nuestras vidas y nuestros proyectos. Es importante saber como utilizar esta energía, física, emocional e intelectual, en la dirección adecuada. Estamos inmersos en el mundo, que se concretiza en un espacio determinado de la realidad. No podemos avanzar sin tener en cuenta este mundo, mayor o menor, que nos rodea. Y, sobre todo, no podemos avanzar sin ser conscientes de dónde estamos.

Una de las cuestiones clave cuando hablamos de ser nosotros mismos es lo que podemos llamar el centro de nuestra identidad. Un concepto que ha hecho correr muchos ríos de tinta y que probablemente lo seguirá haciendo en el futuro. Con el fin de tener un concepto que nos sea útil en este curso, sugiero el siguiente esquema:

Como que es la parte central de nosotros mismos, el observador de todo, no es posible encontrar el centro de nuestra identidad en su totalidad. Es un lugar de difícil descripción, sólo puede vivirse. Es un sitio libre de deseo, lejos del sufrimiento y las compulsiones, que se mantiene estable pese a su capacidad para ver el entorno y las circunstancies exteriores.

Esta dicotomía, de actor y espectador, hace que nuestra identidad sea compleja y que nunca podemos disponer de todos los "datos" de cómo somos. Además, la identidad no es un fenómeno estático sino dinámico que evoluciona. Como bien dijo Sócrates, todo conocimiento se basa en "conócete a ti mismo", una misión imposible en su totalidad.

Para aclarar un poco este mapa conceptual te propongo un ejercicio.

Actividad 5

Trabajar y pensar dentro de nuestro "mundo", sin tener en cuenta la naturaleza del sistema del que formamos parte, puede llevarnos al fracaso. Sobre todo hoy en día, cuando los acontecimientos sociales tienen un rápido impacto en las cosas que hacemos. La última crisis social por el precio del petróleo, la fluctuación del Euro o el impacto del terrorismo en determinados lugares son ejemplos de factores que influyen en el mundo que nos rodea.

Se trata de que nuestra capacidad de trabajo y liderazgo no dependa del exterior, pero no podemos conseguirlo aislándonos o ignorando lo que nos rodea. Por ello, hemos de tener en cuenta que como miembros de una sociedad tenemos:

  1. La estructura influye en nuestra cultura

Diversas personas en una misma estructura tienden a producir cualitativamente los mismos resultados. Cuando hay problemas, o la calidad disminuye, es fácil encontrar alguna causa a alguna persona a quien culpar.

Mucho más a menudo de lo que pensamos, el sistema causa su propia crisis, no fuerzas exteriores ni errores personales.

La estructura en los sistemas humanos es sutil.

Acostumbran a pensar que "estructura" es algo externo que envuelve al individuo. Lo que pasa es que "estructura" en los complejos seres vivos, como es el caso del ser humano, se compone de una serie de interrelaciones que controlan la conducta.

En los sistemas humanos, estructura incluye cómo las personas toman decisiones, cómo convierten percepciones, objetivos, leyes y normas en acciones.

El impulso viene, a menudo, de nuevas formas de pensar.

En los sistemas humanos, a menudo tenemos un potencial de impulso que no ejercemos por estar demasiado centrados en las propias decisiones e ignoramos el impacto que pueden tener en el resto.

  1. La estructura provoca conductas, cambios en las estructuras pueden producir diferentes formas de conducta.

Texto 1Actividad 6 Actividad 6

 
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