Dicho esto, nos encontramos ante un reto en el que debemos mejorar la oferta de productos y servicios para lograr atraer a la masa de internautas que tenemos delante de nosotros, no sólo en España sino en el mundo entero, pues una de las ventajas de este medio es la posibilidad que nos brinda de convertirnos en multinacionales con el simple hecho de tener presencia en Internet.
Tipos de comercio electrónico
Comercio electrónico indirecto
Se trata de los pedidos electrónicos de bienes materiales que se suministran mediante canales tradicionales (como el servicio de correos o servicios de mensajería). Un ejemplo sería la posibilidad de realizar la compra en la página web de un supermercado y que ésta llegara a su casa a la hora convenida transportada por furgonetas de reparto.
Comercio electrónico directo
Definido como el pedido, pago y suministro en línea, a escala mundial, de bienes y servicios intangibles, como programas informáticos, contenidos de ocio o servicios de información. Un caso de este tipo de comercio electrónico sería la contratación de un diseñador que nos enviara a través de Internet el diseño que le encarguemos.
Algunas empresas compaginan ambos tipos de comercio electrónico (por ejemplo las empresas que desarrollan software y que lo venden tanto en las tiendas como on-line), pero en el primer caso se depende de factores externos (la rapidez del servicio de mensajería, el trato que éstos puedan dar al cliente y al producto vendido, etc.), mientras que en el segundo se establece una conexión directa entre cliente y proveedor, sin ningún tipo de intermediario.
Diferencias entre comercio electrónico tradicional y la utilización de Internet