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Oscar Martínez, educador social y participante en la campaña Recompte 2017

«Ninguna persona quiere vivir en la calle»

10 de julio de 2017

Oscar Martínez: «No podemos estar orgullosos de un sistema que expulsa a las personas que no tienen medios para acceder a la dignidad de un hogar»

Oscar Martínez: «No podemos estar orgullosos de un sistema que expulsa a las personas que no tienen medios para acceder a la dignidad de un hogar»

El profesor de la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés (Universidad Ramon Llull) Oscar Martínez Rivera también es profesor colaborador en la UOC. Ha sido educador social durante dieciocho años en TEB d’Habitatge y en el pasado mes de mayo fue uno de los voluntarios que participaron en la campaña Recompte 2017, que contabilizó en la ciudad de Barcelona a 1.026 personas que dormían en la vía pública, 1.954 en equipamientos municipales o de las diversas entidades sociales y 415 en asentamientos irregulares.

Por Marian Antón

Cuéntanos qué es la campaña Recompte.

Es una acción conjunta de las instituciones que trabajan para erradicar el sinhogarismo en Barcelona. Lo hacen mediante la Red de Atención a Personas Sin Hogar (XAPSLL) y consiste en poder hacer el recuento de las personas que duermen en las calles de la ciudad un día y durante unas horas concretas por la noche. Es la quinta vez que se hace en Barcelona y también hay otras ciudades que lo hicieron ese mismo día.

¿Por qué querías participar?

Hay cosas que solo pueden hacerse con una cierta movilización social. Pero, además, esta acción corresponde a una situación que debería avergonzarnos a todos. Que haya gente que duerme en la calle no es para estar orgullosos de un sistema que expulsa directamente a las personas que no tienen medios económicos o personales para tener acceso a la dignidad de un hogar. Nuestra casa es un espacio de referencia vital muy importante; es donde podemos tener nuestro espacio de intimidad, para poder pensar, estar en silencio, decidir cosas con calma y, además, representa un lugar de mucha protección. Todo eso difícilmente lo tiene una persona que vive en la calle, y estas cuestiones son fundamentales para un ser humano. Además, en realidad solo tienes que dedicarle unas horas de una noche del año. No es ningún esfuerzo, pero solo podemos hacerlo si nos ponemos de acuerdo mil personas para obtener los datos.

«Que haya más de mil personas que duermen en las calles de Barcelona es fruto de un sistema en el que hemos banalizado el derecho a poder tener casa»

¿Cuál fue tu papel esa noche del 17 al 18 de mayo?

La acción en concreto es muy sencilla. Puedes elegir la zona de la ciudad donde quieres estar. Yo estuve en el barrio de la Bordeta (Sants). Nuestra tarea, como la del resto de voluntarios de aquella noche, consiste en detectar a personas que duermen en la calle y situarlas en un plano en papel o virtual mediante una aplicación. Esto permite tener datos concretos del volumen de personas que están en esta situación y de qué manera se distribuyen físicamente. Basta saber si son hombres o mujeres, la edad aproximada, si es posible, y si van acompañados de algún animal, como un perro. No tenemos que interactuar en ningún caso y solo tenemos que hacer una observación desde la distancia.

¿Qué es lo que más te sorprendió?

Hoy, lo que más me ha impactado es recordar a una familia que dormía en una zona más o menos protegida y que en los últimos días ha aparecido en los medios de comunicación porque los vecinos no quieren que siga allí por diferentes razones.

¿Volverías a participar?

Sí, pero también necesitamos estar atentos a lo largo del año para ver qué se hace al respecto. Nadie quiere vivir en la calle. Que haya más de mil personas que duermen en las calles de Barcelona es fruto de un sistema en el que hemos banalizado el derecho a poder tener casa. Los precios actuales son fruto de la especulación; no es una situación accidental. Hay quien especula con el derecho a tener un espacio personal para vivir de la misma manera que hay gente que especula con el precio de la comida a escala mundial. Es urgente una regulación y una limitación de los precios de los alquileres como primeras medidas para que podamos hablar de un país que garantiza la protección a todos los ciudadanos y no solo a unos cuantos.

¿A quién recomendarías participar en la próxima campaña?

Evidentemente a todo el mundo. Sobre todo si lo hacen como chispa para ser críticos con el sistema que genera esta exclusión residencial y no solo como una acción puntual de la que te olvidas rápidamente.

Actualmente eres profesor colaborador, pero también has sido estudiante del máster de Sociedad de la Información y el Conocimiento, de la licenciatura de Psicopedagogía y del posgrado de Educación y TIC (e-learning). ¿Qué recuerdas más de tu etapa como estudiante?

Recuerdo especialmente la satisfacción por el esfuerzo y la constancia de formarse virtualmente. Siempre he estudiado y trabajado al mismo tiempo y no siempre es fácil llevarlo a cabo. Pero, al final, vale la pena. Además, posteriormente formar parte del grupo de profesores es muy gratificante y el equipo de Psicopedagogía siempre ha sido muy potente y enriquecedor, y he aprendido mucho a lo largo de este tiempo.

«Es muy enriquecedor poder acompañar en el proceso de aprendizaje a personas que están muy motivadas y que quieren ser buenos profesionales»

Y ahora, como profesor colaborador, ¿qué destacarías de tu trabajo?

Mi dedicación principal está en la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés (URL), o sea que tengo la oportunidad de ver diferentes modalidades de formación. En ambos casos es muy enriquecedor poder acompañar en el proceso de aprendizaje a personas que están muy motivadas para aprender y para querer ser buenos profesionales. Poder formar parte de este proceso y poder aportar parte del bagaje que tengo como educador social es totalmente mágico y especial. La evaluación a los estudiantes requiere una nota y, como nos pasa a la mayoría de profesores, cuando ves que alguien no ha alcanzado los mínimos por cualquier razón te sabe mal, pero a la vez tienes la responsabilidad de la formación y la acreditación académica de futuros profesionales.

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