"Todos los hombres tienen, por naturaleza, el deseo de saber; lo prueba el placer causado por las sensaciones, pues, aparte de su utilidad, nos proporcionan goce por sí mismas, y, sobre todo, las sensaciones visuales. (…) La causa estriba en que la vista es de todos nuestros sentidos, el que nos hace adquirir la mayor cantidad de conocimientos y nos descubre las mayores diferencias." Aristóteles, Metafísica, 60.1 |
El nombre de Partenón se lo da a este templo dedicado a Atenea, una sala, propiamente llamada Partenón, que se encuentra situada tras la cella, y estaba reservada únicamente al servicio de las sacerdotisas ("parthénos" quiere decir doncella, virgen, y parthenón sala de las doncellas).
Está dedicado a Atenea Pártenos, diosa de la sabiduría y de las artes, y protectora de la polis de Atenas. Se cuenta que el dios del mar, Poseidón, luchando con Atenea por la posesión del Atica, golpeó una roca con su tridente y de ella manó una fuente de agua salada. Por su parte, Atenea generó un olivo, árbol que llegaría a transformar la vida cotidiana del mundo antiguo. Zeus formó un tribunal que dictaminó a favor de Atenea. Otras versiones, en cambio, cuentan que fueron los habitantes varones de la ciudad quienes votaron a Poseidón y las mujeres lo hicieron a favor de Atenea, quien venció por un voto. Enfurecido, Poseidón inundó la región de Atenas y para calmar su furia se tuvo que privar de voto a las mujeres.