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La planta

"La perfección nace poco a poco por medio de muchos cálculos"

Policleto (Filón, Mechan. IV, 1 p. 49, 20, R. Schöne; frg. B2, Diels)

Observando la planta del Partenón es fácil darse cuenta de que se trata de una construcción de planta rectangular, rodeada por una galería de columnas.

Se trata de un templo flanqueado por dos pórticos –anfipróstilo- y octástilo (con 8 columnas en las fachadas) y 17 columnas laterales, y con dos cámaras en su interior.

Recorriendo la planta, lo primero que encontramos es un pórtico anterior –pronaos- o entrada de acceso al recinto sagrado; después le sigue un gran espacio rectangular con dos salas contiguas: la naos o cámara principal, de planta rectangular y dividida por una columnata de estilo dórico y en dos niveles en forma de U que enmarca la estatua de Atenea, escultura criselefantina obra de Fidias de 12 metros de altura, cuyo basamento aún permanece in situ, y el "partenón" o cámara de las vestales del templo, lugar donde se guardaba el tesoro de la diosa y el tesoro público. Esta última sala, de dimensiones más reducidas que la naos, está divida por cuatro altas columnas jónicas que llegan al techo.

Finalmente, encontramos el opisthodomo o pórtico posterior que permite el acceso a la cámara de las vestales, dada la incomunicación existente entre las dos salas interiores.

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La superficie

Un deseo de perfección abstracta recorre todo el edificio. Por la preeminencia que la filosofía griega da a las formas sensibles, cada objeto tiene que ser representado de la manera más directa, y su comprensión tiene que reducirse a las percepciones sensibles inmediatas. Y, ¿cuál es el límite de estas percepciones? Es, en primer lugar, la superficie. Por esto, la consistencia de cada cosa está, sobre todo, relacionada con la conformación geométrica que involucra, que tiene que ser representada con la máxima claridad y precisión.

Las superficies aíslan y distinguen entre sí a los objetos, y cada objeto tiene que ser reconocido en su individualidad antes de formar parte de un conjunto. Esto ayuda a comprender las relaciones entre el orden y el edificio (por esto es interesante conocer el nombre de todos los elementos que intervienen en la configuración de un orden).

Observemos el Partenón como ejemplo de templo dórico períptero:

  • Las columnas rodean la cella a intervalos regulares; detrás, la pared hace de plano de fondo que recibe las sombras producidas y da el máximo de relieve a los elementos del primer plano
  • Las estrías, todas idénticas, confirman que el tratamiento del fuste es uniforme en todo el contorno, incluso en la zona no visible.
  • El modelado del capitel y del arquitrabe es tan fino que obliga al espectador a mirarlo de cerca.
  • Contemplando, pues, el templo desde un lado, se ve con una sola mirada todo lo que se tiene que ver. Además, por el hecho de ser de planta rectangular, se puede comparar fácilmente la longitud con la anchura y, mediante las relaciones del orden, con la altura. El orden es, pues, un medio para obtener una evaluación inmediata de las proporciones de todo el edificio.

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Los órdenes dórico y jónico

Dada su concepción "científica" de la arquitectura, para todas las artes suponen la existencia de unas reglas objetivas, similares a las leyes de la naturaleza, y consideran que el valor de cada experiencia particular consiste en adecuarse a ellas. En arquitectura, a estas reglas se les ha llamado órdenes: orden dórico, orden jónico y orden corintio.

Los órdenes no son, sin embargo, una forma sensible, no son reglas materiales, es decir, modelos totalmente determinantes, sino reglas ideales, son una forma intelectual, visible sólo con los ojos de la mente; entre la forma intelectual y la ejecución práctica existe un margen que llenará la libertad del diseñador. En el templo dórico, por ejemplo, existen una serie de problemas típicos:

  • la relación geométrica entre las distintas parte del orden, es decir, columna y arquitrabe
  • la conexión entre el ritmo de las columnas y el de los triglifos, que plantea un delicado problema en los ángulos del friso
  • la conexión entre la cornisa y el tímpano
  • las relaciones planimétricas entre la columnata perimetral y los muros de la "cella".

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El sistema trilítico

Los diseñadores fueron seleccionando la multiplicidad de las soluciones arcaicas, y cada vez que encontraban una solución convincente la consideraban como una norma adquirida. Pero, ¿qué permite este sistema de control indirecto?:

  • Asegura la colaboración de muchos diseñadores, en distintos lugares y momentos, sobre los mismos objetos de estudio, y permite una profundización mayor de la soluciones que se obtendrían por separado.
  • Permite que todas las obras tengan un alto grado de dignidad, aunque su diseñador no sea de primera fila, es decir, garantiza un alto nivel medio de la producción general.
  • Proporciona a los diseñadores y al público, a través del conocimiento de ciertas reglas aproximativas y proporciones medias, un punto de referencia para emfatizar al máximo los distanciamientos entre aquellas formas y relaciones.

La existencia de estas reglas garantiza la profundización de las investigaciones en un campo determinado, pero las obstaculizan en otros campos.. El sistema trilítico se convertirá, de esta forma, en el sistema obligado para la construcción de todos los edificios importantes, a pesar de que los griegos conocían también la bóveda.

La limitación del campo no significa necesariamente una menor riqueza de selecciones, porque hace aumentar proporcionalmente la capacidad de distinguir, pero hace que el equilibrio del sistema cultural sea muy débil: porque depende de las condiciones técnicas, económicas y sociales en el que se ha formado. Por ello es un sistema que no sobrevivirá a la decadencia de la polis.

Sin embargo, a todo ello es preciso añadirle un nuevo razonamiento: el de las deformaciones o correcciones ópticas.

  • las líneas rectas se someten a ligeras curvaturas según los ejes de simetría principales.
  • los interejes próximos a los ángulos son más breves y las columnas progresivamente más gruesas.
  • los ejes de las columnas, más que verticales, están ligeramente inclinados hacia el interior del edificio.
  • las columnas de los lados cortos son más gruesas que las de los lados largos
  • la columna del ángulo es, pues, de sección elíptica.
  • los pisos son levemente convexos.

Todas estas correcciones son soluciones para compensar las diferencias de las condiciones visuales de los distintos elementos. Debilitan la autonomía concedida a cada elemento y refuerzan la unidad de conjunto.