Venus de Laussel
Venus de Laussel Venus de Laussel
H. 25.000 ane. Relieve sobre la roca. Altura: 44 cm.
Musée d'Aquitaine, Burdeos.


Se trata de un relieve de cuerpo entero, realizado en piedra caliza y con restos de color, de casi medio metro de altura, que representa a una mujer que sostiene en su mano derecha un cuerno con incisiones, mientras que con la izquierda insinúa un espontáneo gesto de pudor. Es una imagen ciertamente tosca, de exagerados caracteres sexuales, pero expresiva tanto de la actitud oferente como del sentimiento de su propia desnudez.

Hasta el momento sólo se conocen tres casos de figuras femeninas talladas en la roca: los de Laussel (Dordoña), de la cueva de La Magdeleine (Tarn) y de debajo del saledizo de roca de Angles-sur-Anglin (Vienne). Durante muchísimo tiempo, fueron estos los primeros intentos de retrato de la figura humana en relieve, de representación tridimensional de la figura humana. La Venus de Lausell -la "mujer del cuerno"- siempre se muestra reproducida de frente, lo que provoca que este relieve, altamente plástico, parezca plano, a pesar de ser la representación del cuerpo humano más vigorosamente esculpida de todo el arte paleolítico.

Originariamente, formaba parte de un bloque de piedra paralelepipédico, casi una estela. "Una de las caras medía aproximadamente 1,2 metros, y la otra 1,6 metros" (J.G.Lalanne en la revista L'Anthropologie, 1912, pág. 135). La curvatura exterior de la figura seguía la curva natural de la superficie del bloque en que aparecía incrustada, como suspendida en el aire. El bloque de piedra en que se talló la Venus formaba el centro de un santuario. Se encontraron también otros bloques: "Es permisible concluir que se trataba de una especie de cella, un lugar reservado para ciertos ritos asociados a obras de arte" (Lalanne y Bouyssonie, en la revista L'Anthropologie 1941-1946, pág. 18). Todos los hallazgos indicaban un santuario de la fertilidad: el relieve de una enigmática figura doble, otros dos relieves femeninos, mucho más toscos, sobre lápidas finas de piedra caliza.

El santuario de Laussel está situado a media altura de una ladera del valle del Beune, un modesto afluente del río Vézère, a unos ocho kilómetros de Les Eyzies y a un kilómetro y medio del friso esculpido de caballos de Cap Blanc. El gran abrigo rupestre de Laussel, orientado a mediodía, estuvo habitado, especialmente durante el período auriñaco-perigordiense, y está ubicado sobre una terraza asomada a un precipicio que cae hasta el fondo del valle. Se trataba, pues, de un refugio excepcionalmente bien protegido, y en uno de sus extremos se hallaba el santuario donde fue encontrado el bloque de la Venus.

Así la describió el doctor Lalanne, quien la descubrió el 1911: "Es una estatuilla tallada en un bloque de piedra caliza dura; representa una mujer desnuda, que en su mano derecha sostiene un cuerno de bisonte. La figura mide 46 cm de altura... La cabeza, aunque en gran parte separada del fondo, no presenta indicios de rostro. A pesar de ello, se observa que fue tallada de perfil... El cuello es alargado y está claramente definido... Del pecho brotan elegantemente dos senos largos y colgantes, de forma oval... El vientre es algo pronunciado, pero bien proporcionado y ligeramente caído... El brazo derecho cae con naturalidad junto al tronco, pero el antebrazo se alza hasta la altura del hombro, donde la mano sostiene un cuerno de bisonte. Todo el cuerpo está pulido, excepto la cabeza... En sus orígenes la estatua estaba pintada de rojo".

Figura y bloque están indisolublemente unidos. En la posición elegida por el artista para este relieve, el bloque tenía un ligero saliente caedizo, por lo cual la figura se abulta ligeramente hacia fuera. Vista de lado, la curva aparece tersa como un arco: abultándose hacia el punto focal, el vientre maternal, se reduce a ambos lados para hundirse lentamente en la piedra, en la que los pies parecen fundirse. La parte superior del cuerpo se curva suavemente hacia atrás, y la cabeza, que descansa entre dos salientes de la roca, parece como apoyada en un almohadón.

El brazo derecho, que levanta en el aire el cuerno de bisonte, es casi de bulto redondo; el otro, en cambio, que no tenía nada que expresar, está apenas indicado: los dedos están meramente grabados, como hundidos en el abdomen.

Ninguna de las partes de esta figura carece de vitalidad. El cuerno de bisonte con sus muescas de caza, que normalmente habría quedado encerrado en un solo plano, se curva escultóricamente, apegado a la curvatura de la roca y subrayándola. La mano lo sostiene cuidadosamente en posición horizontal, postura que recuerda la creencia, habitual entre algunas tribus africanas, de que un cuerno lleno de sangre es el símbolo máximo de la fertilidad.

Todos los aspectos de este relieve se concentran en los puntos focales de los ritos de fertilidad: el cuerno y el vientre. Todos ellos están organizados en consecuencia: el tirón hacia el cuerno está sugerido por la leve asimetría de los senos; un poco empujados hacia la derecha. A esta concentración en los elementos esenciales colaboran también ciertas deformaciones y omisiones intencionadas. El carácter monumental de esta figura es innegable, y es lo que distingue a la "mujer del cuerno" de todas las restantes Venus.

La técnica de la Venus de Laussel es característica del período solutrense: en el auriñaco-perigordiense no se ha encontrado todavía nada semejante.

Bibliografía

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