Vasily Kandinsky: Primera acuarela abstracta.
 Vasily Kandinsky: Primera acuarela abstracta. W. Kandinsky: Primera acuarela abstracta
H. 1912. 50 x 65 cm. Acuarela.
Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou, París.


Se trata de una pequeña acuarela que está fechada, concretamente en 1910 en los propios escritos del artista. Durante mucho tiempo fue considerada como la "primera acuarela abstracta", título que le dio el propio artista.

¿Podemos considerar este hecho como una evidencia segura de que el arte abstracto tenía en 1910 tanto una existencia práctica como teórica? Ciertamente, la posibilidad del arte abstracto había sido discutida ampliamente en Munich, donde Kandinsky vivía por aquel entonces. Ya el Jugendstil había llegado a especular sobre la posibilidad tanto de unas formas de diseño y arquitectura no tradicionales, como de un "lenguaje" autónomo de la forma. La idea de la obra de arte como algo esencialmenteindependiente de las semajanzas naturalistas, fue ensayada también de una forma relativa por la tradición alemana neorrománica.

Kandinsy, uno de los miembros más importantes del grupo Blaue Reiter, asumió que la exigencia de fidelidad al mundo de las apariencias entraba en conflicto con la demanda de una fidelidad por el sentimiento. Y en 1910 estaba trabajando en su propia investigación teórica sobre los aspectos expresivos supuestamente autónomos del arte (De lo espiritual en el Arte, 1910).

Si esta acuarela fuese de 19110, es improbable que Kandinsky fuera capaz de valorar justamente lo que había realizado. Una cosa es ser capaz de imaginarse una forma abstracta y otra cosa, sin embargo, concebirla como una forma pictórica. Seguramente la realizó en 1912 y el título se lo puso mucho más tarde: seguramente la consideró como una ruptura importante una vez que se había creado una elaboración crítica y teórica sobre el propio concepto del arte abstracto. La datación retrospectiva de esta obra nos informa sobre los intereses que estaban en juego, una vez que la idea del arte abstracto había logrado alguna aceptación crítica y artística.

La realización de una pintura abstracta sería un asunto literalmente sin sentido si no se le aplicaran unos criterios diferenciales a su resultado. Aprender a pintar un cuadro abstracto significó, por lo tanto, descubrir también qué podía y no podía ser un cuadro abstracto. Las negativas de éxito estuvieron definidas por el concepto de "mero ornamento", por una parte, y el de "la mera imitación", por otra. Kandinsky afirmaba que "solamente después de unos años de lucha paciente (...) de una aptitud desarrollada de una forma constante, experimentando con las formas pictóricas de una forma pura y abstracta" llegó a la obra abstracta por la que llegaría a ser conocido. "Me llevó mucho tiempo obtener mi propia respuesta a esta pregunta: ¿qué reemplazaría al objeto?". Según Kandinsky, tenía que ser una cosa espiritual. No se trata de una imagen de lo impintable sino, más bien, en que a pesar de la ausencia de "lo objetual" (es decir, a pesar de la ausencia de cualquier semejanza significativa con las cosas del mundo) poseía un significado y una categoría de una extensión significativamente mayor que lo que se podía esperar de lo "decorativo".

Todo lo cual nos lleva a preguntar si es posible interpretar las obras de arte abstracto de una forma que no puedan serlo las obras de "mero diseño", y a considerar las diferentes pretensiones que se realizaron desde el arte abstracto sobre la autonomía del significado y sobre el valor del arte abstracto.

La anécdota cuenta que Kandinsky, un día, llegó después de estar trabajando en un apunte de exterior y vio una pintura apoyada contra la pared de su estudio; una pintura con formas y color pero que carecía de tema reconocible. Se dio cuenta entonces de que era una de sus propias obras apoyada de lado contra la pared, y por eso se "leía" de modo distinto.

Bibliografía

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Kandinsky: acuarelas. Colección Solomon R. Guggenehim Museum. Madrid. Ediciones El Viso, 1991
Kandinsky, Mondrian: dos caminos hacia la abstracción. Barcelona. Fundació Caixa d'Estalvis i Pensions. Serveis Editorials. 1994
Le Targat, François (1989), Kandinsky. Barcelona. Ediciones Polígrafa.
Vassily Kandinsky: la revolució del llenguatge pictòric. Barcelona. Museu d'Art Contemporani de Barcelona. 1996. Catálogo de la Exposición
Volboudt, Pierre (1963), Kandinsky (1896-1921). Barcelona. Editorial Gustavo Gili.




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