Giacomo Balla: Niña corriendo en un balcón.
 Giacomo Balla: Niña corriendo en un balcón. Giacomo Balla: Niña corriendo en un balcón
1912. 125 x 125 cm.
Civica Glalleria d'Arte Moderna, Milán.


El movimiento futurista se hizo público en 1909 con un manifiesto publicado en la primera plana del Figaro, un periódico francés que tenía una reputación relativamente conservadora. El objetivo específico y enérgico del movimiento futurista era la modernización de la cultura italiana, pero su retórica característica de modernidad resonó por toda Europa en los años inmediatamente anteriores a la Primera Guerra Mundial.

La pintura futurista, aparentemente al menos, parecía trasladar las preocupaciones técnicas del Cubismo desde el mundo pictórico convencional de naturalezas muertas, figuras y paisajes a un mundo explícitamente más moderno de alzados urbanos y máquinas veloces. Los futuristas tuvieron en cuenta las ideas del filósofo francés Henry Bergson, que planteaba que el concepto de cambio era la esencia de la realidad y de la conciencia, un estado de flujo continuo.

Balla se encontraba entre estos artistas futuristas preocupados por retratar el movimiento. Pero a diferencia de los otros futuristas, no se interesó por las máquina ni por la violencia, y sus obras tienden hacia el lirismo y la gracia. Esta Niña corriendo, con las múltiples impresiones de su cuerpo y entre la barandilla del balcón, transmiten movimiento de una manera que más tarde llegará a ser convencional en el cómic.

Bibliografía

Harrison, Ch., Frascina, F., Perry, G. (1998), Primitivismo, cubismo y abstracción. Los primeros años del siglo XX. Madrid. Akal. Col. Akal/Arte contemporáneo.
Lambert, Rosemary (1994), El siglo XX. Barcelona. Gustavo Gili. 4ª ed.




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