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Clitias (pintor) y Argótimos (ceramista): Vaso "François".
c. 570 ane. Altura: 66 cm. Terracota pintada. Procedente de una tumba etrusca de Chiusi. Museo Arqueológico, Florencia.
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"El principal interés de los pintores decoradores de vasos fue centrándose con el tiempo en la representación de escenas, que acabó por cautivarles. Todos los restantes temas por lo general se consideraron de segundo orden. El naturalismo sufrió un fuerte impulso, ya que los pintores siempre trataron de hacer sus historias más vivas y más convincentes. Se dieron cuenta de que la intensidad de la poesía homérica era un reto para ellos y trataron de competir con ella; deseaban también que las historias fueran lo más vivas posibles para su público.
Fue difícil para los pintores llegar a esta nueva meta mientras trabajaban sólo con siluetas. La mayoría de las escenas requerían figuras que se interrelacionasen y se entrelazaran, aunque esta coincidencia de siluetas sólo llevaba a la confusión. Algunos pintores, por consiguiente, experimentaron brevemente con el contorno de sus figuras. Por desgracia, los contornos aparecían demasiado delgados en la superficie curva y bruñida de un recipiente. La contradictoria demanda de escenas convincentes y de decoración efectiva estimuló la búsqueda de una solución mejor.
La solución surgió con la invención de la técnica de las figuras negras. El artista pintaba primero la silueta de sus figuras de manera que aparecieran fuertes y enérgicas, después grababa sus contornos y marcas interiores con un instrumento afilado que servía para extraer la pintura a lo largo de la línea de incisión dejando limpios los contornos. Añadía también trazos de blanco y rojo algo purpúreo para que las escenas tuvieran más color. Como el blanco y el rojo púrpura añadidos resultaron ser menos duraderos que el negro y el naranja base del fondo, en muchos jarrones hechos con la técnica de figuras negras se conservan pocos trazos de aquéllos.
El decorador Clitias obtuvo efectos maravillosos con la técnica de las figuras negras alrededor de los años 570-560 ane. La pintura de Ayax llevando a cuestas el cuerpo sin vida de su amigo Aquiles forma parte de la decoración del asa de una crátera pintada con gran exquisitez, el llamado "vaso François".(Woodford, S., ob. cit, pág. 49)
El Vaso "François" es una crátera de volutas, llamada así por la forma del acabado superior de las dos asas. Se trata de una nueva forma que resulta de trasladar a la cerámica vasos de bronce o de otros metales. Sus dimensiones son considerables, pero sobre todo lo es su decoración figurada. El conjunto de escenas representadas en la superficie es extraordinario: se han llegado a contar hasta 270 figuras. La mayoría, además, llevan una inscripción que permite identificarlas sin ningún problema. En algún caso incluso la inscripción acompaña a objetos que no admiten ninguna confusión, como "fuente" o "altar".
La división en registros o frisos sucesivos nos permite identificar, de arriba a abajo, las siguientes escenas: la caza del jabalí de Calidón, el retorno de Teseo a Atenas, carreras de carros y la lucha entre los lapitas y los centauros, en la zona del cuello. La franja o friso más ancho, entre las terminaciones de las asas, lo ocupan totalmente las bodas de Tetis y Peleo con la asistencia de todas las divinidades olímpicas. En las franjas inferiores encontramos el episodio entre Aquiles y Troilo, el retorno de Hefesto al Olimpo, Ápiax llevando el cuerpo muerto de Aquiles, la figura de Gorgona y Artemis. La decoración se completa con desfiles de ciertos animales del repertorio orientalizante y una singular y anecdótica lucha entre pigmeos y grúas.
La iconografía, a base de yuxtaponer escenas de origen diverso, tiene la posibilidad de ser interpretada a partir de las referencias al ciclo troyano en los episodios previos al desarrollo del drama: las bodas que dan como fruto el nacimiento de Aquiles, el protagonista absoluto de la Ilíada, además de episodios que explican las intervenciones de algunas divinidades en la lucha, como el de Aquiles y Troilo. Cabe también recordar que las bodas ocupan una parte muy importante del vaso, lo que ha provocado que algunos autores interpreten esta pieza como un obsequio de bodas.
Esta pieza ha sido trabajada con la técnica de las figuras negras y es obra de un pintor, Clitias, de extraordinaria capacidad. A él se le pueden atribuir otras obras, firmadas o no, que produjo en los talleres áticos; siempre se manifestó como un excelente miniaturista, experto en la decoración de grandes y pequeñas superficies, aunque con figuras o escenas repartidas en franjas sucesivas.
Bibliografía
Bendala Galan, Manuel (1991), Las claves del arte griego. Barcelona. Planeta. Col. Las claves del arte 8. 80 p.
Boardman, John (1997), El arte griego. Barcelona. Ed. Destino. Col. El mundo del arte 4. 3ª ed. 252 p.
Castaño Vejarano, Ana María (1987), Iconografía de la danza dionisíaca en la cerámica griega del MAN. Madrid. Microted. 170 p.
Woodford, S. (1985), Grecia y Roma. Barcelona. Gustavo Gili.
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