Minarete de la gran mezquita de Samarra
 Minarete de la gran mezquita de Samarra Minarete de la gran mezquita de Samarra.
Reinado del califa abbásida al- Mutawakkii (847-861). Zócalo: 33 m de lado x 3 m de altura; minarete: 50 m. Ladrillo.
Samarra .


El traslado de la capitalidad a Bagdad (Irak) con los abbásidas restó importancia en etapas sucesivas a la arquitectura siria. De mediados del siglo VIII son las ruinas de la ciudad de Rakka, con restos de una mezquita, pero sobre todo tienen importancia los de la destruida ciudad de Samarra, a unos 100 Km. al norte de Bagdad, que floreció en el siglo IX, rivalizando con la propia Bagdad. En Samarra se fija el tipo de mezquita formada por amplios patios cuadrados, rodeados de pórticos y salas divididas en varias naves por teorías de pilares. A este tipo corresponde la casi totalmente destruida mezquita de Mutawakkil , con patio y amplio haram de veinticinco naves separadas por pilares de ladrillo ochavados, con columnillas adosadas en las esquinas, y característico alminar con rampa espiral en torno al núcleo cilíndrico, recordando las milenarias construcciones mesopotámicas. Se trata de la mezquita más grande de mayores dimensiones del mundo islámico. Está formada por dos recintos rectangulares de 376 x 444 m en el exterior y 240 x 156 m en el interior.

A diferencia de lo habitual, este minarete no es una torre rectangular como las que encontramos en Damasco o Córdoba, derivadas de las construcciones cristianas. Se trata de una torre helicoidal que se apoya sobre un podio cuadrado al que se accede desde una pasarela. La rampa de ascensión tienen 2 m de ancho y empieza en el centro del lado meridional siguiendo la dirección contraria a las agujas del reloj, hasta crear siete plantas de la misma altura. En la cúspide hay una estructura circular con ocho nichos con arco de medio punto. Entre estas hornacinas, en el lado meridional, encontramos una puerta que es la que permite el acceso a la terraza superior, que en su momento tenía que estar cubierta por alguna estructura de madera.

Se ha querido buscar el origen de esta torre en los zigurats mesopotámicos, pero parece que es en las construcciones sassánidas de uso incierto donde se pueden encontrar paralelismos. "Según parece desprenderse de los testimonios existentes, los primeros monumentos que se utilizaron para la llamada a la oración fueron las torres que había en las esquinas del temenos romano en Damasco, cuando la zona se transformó en mezquita. Por lo tanto, fue en una ciudad antigua donde una forma arquitectónica pre-existente, incorporada accidentalmente a una nueva mezquita unos setenta años después de la aparición del Islam, se utilizó por primera vez para una necesidad litúrgica característicamente musulmana, que había existido desde el principio" (Grabar, O., ob. cit. pág. 130-131). Parece, pues, que Damasco era una ciudad fundamentalmente cristiana y que la población musulmana se encontraba diseminada por la ciudad; la existencia de una torre para avisar a los fieles debía simplificar el problema.

Bibliografía

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