Tímpano de Saint Pierre de Moissac
 Tímpano de Saint Pierre de Moissac Tímpano de Saint Pierre de Moissac .
Primer tercio siglo XII. 5,68 m diámetro.
Moissac.


Una de los hitos que encontraban los peregrinos que iban a Santiago de Compostela, entre Conques y Tolosa de Lenguadoc, era el monasterio de San Pedro de Moissac.

Vivió su momento álgido a principios del siglo XII, cuando fue construido el claustro y el pórtico de la antigua iglesia (1100-1125) con su magnífico tímpano de 5,68 metros de diámetro que, enmarcado por unas arquivoltas ligeramente apuntadas, descansa sobre un dintel ricamente ornamentado, un parteluz esculpido y dos jambas de perfil lobulado. El tímpano presenta el programa típico del Apocalipsis según la versión de san Juan (Ap. 4, 3-8). El tema se organiza alrededor de una superficie semicircular concebida como un arco de triunfo: Cristo en majestad, coronado, con el libro de la Palabra de Dios en la mano izquierda y bendiciendo con la derecha, está rodeado por el Tetramorfo y por dos serafines. Llenan el espacio 24 figuras más pequeñas, que llevan copas e instrumentos musicales, ordenados en tres registros (cosa que indica que la iglesia tiene tres naves), por debajo y por los lados del grupo central.

Su diseño general responde a una clara concepción jerárquica: la figura de Cristo está sobredimensionada; le siguen en tamaño, los serafines, el tetramorfo y, finalmente, a escala muy reducida, los veinticuatro ancianos. La disposición y distribución de los personajes es muy ordenada y simétrica: Cristo, centro organizador del espacio y del tema, con su destacada verticalidad viene a ser la continuación de la línea del parteluz. Este eje vertical está seccionado por el dintel configurando una gran cruz que articula el conjunto del pórtico. El resto de los personajes ocupan espacios periféricos alrededor de este gran eje compositivo; de esta manera los ancianos ordenados rítmicamente en tres registros, forman una cadencia musical que articula el conjunto como un himno a la divinidad. El tetramorfo y los dos serafines dibujan, con sus cuerpos, una mándorla imaginaria.

El conjunto está lleno de contrastes. Cristo, en actitud de descanso y posición frontal, contrasta con la actitud movida o inestable del resto, en posición lateral o de tres cuartos. El diseño cruciforme y la organización en franjas horizontales de los ancianos contrasta con la dinámica circular que definen las figuras que rodean a Cristo. Por un lado, se repite el modelo para los 24 ancianos; por otro, están singularizados mediante rasgos anatómicos, postura física, vestuario... Los pliegues de los ropajes y las posiciones de piernas y brazos de los ancianos están tratadas con líneas cruzadas, en zigzag y en ángulos rectos, en cambio sus rostros traslucen actitudes beatíficas.

Por encima del aparente esquematismo y de la rígida organización del tema, Moissac se nos presenta como una lectura muy madura, inteligente y profunda de uno de los temas más repetidos de la iconografía románica.

Bibliografía

Bozal, V. (1992), La escultura. Tomo 2 de la Historia del Arte. Barcelona. Carroggio S.A. de Ediciones.
Leriche-Andrieu, F. (1985), Iniciación al arte románico. Madrid. Encuentro.
Schapiro, M. (1984), "La escultura románica de Moissac", a Estudios sobre el románico. Madrid. Alianza ed.




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