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Cueva de Menga. 2.200-1.500 ane Antequera
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El megalitismo se caracteriza por la construcción de edificios a base de grandes piedras aplicando los principios de la arquitectura de arquitrabe, con posibilidades técnicas muy limitadas. Se hincan piedras verticales en el suelo (ortostatos) y se colocan otras encima a modo de dintel. En consecuencia, el megalitismo no constituye una época de la prehistoria, ni una cultura, ni es obra de un pueblo determinado. Las antiguas hipótesis sobre el megalitismo como un fenómeno unitario -un intrusivo y coherente rito de enterramiento colectivo llegado a Europa desde el Mediterráneo oriental- han quedado definitivamente descartadas. Las cronologías de C 14 calibradas han demostrado que los megalitos europeos son invenciones locales que han de explicarse en el contexto de las sociedades que los crearon.
Entre los diferentes tipos de megalitos registrados en Europa destacan los menhires, o piedras aisladas hincadas verticalmente en el suelo, muy abundantes en Bretaña, cuya longitud oscila entre 1 y 6 m. Una clase especial de menhir, característica del sur de Francia, norte de Italia, España y las islas del Canal es la denominada estatua-menhir, efigie de una persona humana o divina. En ocasiones, los menhires forman alineamientos o bien anillos (henge), que pueden estar aislados, rodear un túmulo funerario, asociarse a alineamientos, o estar delimitados por fosos y terraplenes.
Otro tipo lo constituyen las cámaras de enterramiento colectivas. Se trata de la forma más generalizada, ya que en Europa tenemos documentadas unas 50.000 tumbas de este tipo, diseminadas por la península Ibérica, Gran Bretaña, Irlanda, Países Bajos, Alemania, Dinamarca y Suecia, y que dejan de aparecer a medida que se avanza hacia el este o sureste europeos. Las variantes características son: las tumbas de corredor, caracterizadas por un pasillo de acceso que desemboca en una cámara; las galerías cubiertas, en las que no existe diferenciación entre el corredor y la cámara; los dólmenes, simples cámaras con dintel y sin corredor.
La tumba de corredor consta de una cámara funeraria precedida de un pasillo formado también por grandes piedras, evocando el modelo de las tumbas mesopotámicas. Tenemos un precedente, en el Sudeste hispano, en las tumbas relacionadas con la cultura de Los Millares, como la de Almizaraque (Almería), con una gran cámara circular de 3,6 m de diámetro interior.
El modelo de tumba de corredor tiene sus ejemplos más característicos en Andalucía, donde sobresale el grupo de Antequera (Málaga) con las tumbas de Menga, del Romeral y de la Viera. La más importante, la de Menga, consta de un corredor de más de 5 m de anchura y unos 25 m de profundidad por una altura de 3,30 m, que se ensancha para formar una cámara alargada y dividida por tres grandes monolitos que soportan cuatro bloques de gran tamaño. Unicamente ocho losas forman la cámara, recubierta por cuatro gigantescos dinteles. La losa del fondo, de 10 a 12 metros de largo por 6 o 7 metros de ancho y de un espesor de casi dos metros, pesa 320 toneladas. Los 31 bloques del monumento alcanzan las 1.600 toneladas.
Según la opinión de Renfrew, la motivación de la construcción de estas primeras tumbas megalíticas es más social que religiosa. Los megalitos habrían funcionado como marcas territoriales para simbolizar la división del territorio. Dicho comportamiento territorial estaría estimulado por la presión demográfica, consecuencia, a su vez, de la expansión de las comunidades neolíticas hacia el área atlántica de Europa, donde existía una población indígena cuya principal base de subsistencia eran los recursos marinos. Tras adoptar las prácticas agrícolas y/o ganaderas, estas poblaciones tuvieron un especial interés en delimitar los territorios y demostrar la solidaridad del grupo y la diferenciación tribal, cuya expresión serían los megalitos.
Bibliografía
González, Reynaldo (1995), Arte prehistórico. Barcelona. Editorial Planeta. Col. Las claves del arte, 6ª ed. 120 p.
González, Reynaldo (1989), Las claves del arte prehistórico. Barcelona. Editorial Ariel. Col. Las claves del arte. 5ª ed. 80 p.
Megalitismo en la Península Ibérica (1987). Madrid. Organismos Oficiales de la Administración. 256 p.
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