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Giacomo della Porta: Fachada Iglesia del Gesú 1571/75. Roma.
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A Giacomo della Porta se le puede considerar como un directo continuador del Vignola (1507-1573), con el que colaboró como ayudante y con el que se formó como discípulo.
El Gesú fija el tipo de iglesia de la Contrarreforma, destinada esencialmente a la devoción colectiva y a la pedicación. La planta resulta de la yuxtaposición de un brazo longitudinal a un organismo central, aunque los brazos del transepto aparezcan reducidos, "atrofiados". La iglesia, encargada en 1568 por los jesuitas a Vignola, aparece como un organismo central comprimido en los lados hasta transformarse en una perspectiva en profundidad que se extiende, en la tribuna, a la perspectiva en altura de la cúpula. Seguidores de las directrices del Concilio de Trento, las órdenes religiosas como los jesuitas necesitan unos espacios en los que la participación de los fieles en la liturgia se pueda llevar a cabo sin elementos que desvíen su atención: y ello requiere un espacio unificado y unificador. El Gesú se convertirá en el modelo para todos los templos de la Compañía.
Vignola concibe una nave única cubierta con bóveda de cañón, de dieciocho metros de luz, con cuatro capillas intercomunicadas a cada lado, que permiten el paso desde la entrada hasta el presbiterio y la sacristía sin tener que pasar por el espacio ocupado por los fieles, y un transepto alineado con los muros exteriores de éstas. En el crucero, una cúpula impresionante ilumina el presbiterio y atrae el eje direccional de la nave. La bóveda de cañón se levanta sobre una cornisa que unifica el espacio desde la fachada hasta los soportes del crucero. Pilastras adosadas y arcos de medio punto dan paso a las capillas, que quedan en la penumbra, mientras que la nave se ilumina con las ventanas de los lunetos y la cúpula. Sobre las capillas, unas tribunas cerradas con celosías, permiten a la comunidad o autoridades seguir las celebraciones litúrgicas sin ser vistos. A su muerte (1573), Giacomo della Porta se hará cargo de la fachada de la iglesia (también se le encargará terminar la cúpula de San Pedro a la muerte de Miguel Angel).
En la fachada de la iglesia de Gesú modificó los planos de su propio maestro Vignola, transformando el esquema manierista con un dinamismo y un sentido del claroscuro que denuncian la tendencia al Barroco. Los sencillos alerones del proyecto de Vignola se trocaron en unos potentes contrafuertes en S, con enroscadas volutas, que tienen un lejano precedente en la fachada de Santa María Novella de Alberti, en Florencia. Este tipo de alerones o contrafuertes se impondrá en las iglesias barrocas de dos órdenes.
"Reduce la retirada de las alas laterales, encuadra los dos órdenes en una única superficie reforzada por pilastras llanas: allana, por tanto, el organismo plástico ideado por Vignola y transforma su estructura en un trazado casi gráfico apenas realzado por un débil claroscuro. Revoca, por tanto, la relación constructivas entre fachada y cuerpo del edificio, y pone a la fachada en relación fundamentalmente con la plaza. Como Zuccari en su tratado, considera la enseñanza miguelangelesca ante todo como una invitación a la pureza y a la severidad del diseño; se trata de una concepción limitadora, pero es la que elimina o atenúa la búsqueda de la monumentalidad, el interés por el edificio representativo, y contribuye a desarrollar la idea de una arquitectura que puede extenderse a la ciudad entera, hacer de ella la imagen noble y austera de toda una comunidad. (Argan,. G.C.(1987), ob., cit., pág. 254)
Bibliografía
Argan, G.C. (1960), La arquitectura barroca en Italia. Buenos Aires. Nueva Visión
Argan, G.C. (1987), Renacimiento y barroco II. De Miguel Angel a Tiépolo. Madrid. Akal. Col. Akal/arte y estética 11. 387 p.
Battisti, Eugenio (1990), Renacimiento y barroco. Madrid. Ediciones Cátedra. Col. Arte. Grandes temas. 14. 264 p
Benevolo, Leonardo (1988), Historia de la Arquitectura del Renacimiento. Barcelona. Editorial Gustavo Gili. Col. Biblioteca de arquitectura. 3ª ed. 2 vols. 1368 p.
Castex, Jean (1994), Renacimiento, barroco y clasicismo: historia de la arquitectura, 1420-1720. Madrid. Ediciones Akal. Col. Arquitectura, 4. 392 p
Heyderreich, L.H. y Lotz, W. (1991), Arquitectura en Italia 1400-1600. Madrid. Cátedra.
Wittkower, R. (1985), Arte y arquitectura en Italia. 1600-1759. Madrid. Cátedra.
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