Código de Hammurabi
Código de Hammurabi Código de Hammurabi.
Siglo XVIII ane. Diorita
Musée du Louvre, París.


El código de leyes promulgado por Hammurabi a principios de su reinado (1792-1750 ane) es uno de los cuerpos legislativos más completos que se conocen en Mesopotamia. En él, el monarca se limitaba a poner al día un corpus de derecho consuetudinario codificado anteriormente por Ur-Nammu de Ur y otros monarcas de Sumer. Una de las novedades más importantes que incorpora estriba en que, mientras el código de Ur-Nammu sólo reconoce dos clases sociales -el hombre libre y el esclavo-, el de Hammurabi introduce una tercera clase social, la de los subalternos. El texto se grabó en una estela de diorita, en cuya parte superior aparece reproducido el monarca babilónico en el momento de recibir del dios solar Shamash el encargo de escribir "la ley de la tierra". La estela fue descubierta a principios de este siglo en Susa, ciudad a la que había llegado en calidad de trofeo de guerra durante las luchas entre elamitas y babilonios. Las leyes de Hammurabi expresan todo el rigor y la severidad de unas instituciones coercitivas, para preservar a toda costa la autoridad y el orden social del estado, que no vacilan en aplicar la "ley del talión" y la pena de muerte a los delitos cometidos, en particular, por las clases más desfavorecidas.

"196. Si un señor destruye el ojo de un miembro de la aristocracia, se destruirá su ojo.
197. Si rompe el hueso de (otro) señor, se le romperá su hueso.
198. si destruye el ojo de un plebeyo o rompe el hueso de un plebeyo, pagará una mina de plata.
199. Si destruye el ojo del esclavo de un señor o rompe el hueso del esclavo de un señor, pagará la mitad de su valor.
200. si un señor desprende de un golpe un diente de un señor de su mismo rango, se le desprenderá de un golpe uno de sus dientes.
201. Si el diente desprendido pertenece a un plebeyo, pagará un tercio de mina de plata."

El Código de Hammurabi se ha convertido en la pieza más significativa de esta época, porque fue este monarca uno de los forjadores del poderío babilónico y porque su obra legislativa constituye la primera realización histórica de codificación. El texto está grabado en un gran bloque de diorita azul, cuya parte superior presenta una escena donde Hammurabi recibe las leyes de manos del dios Shamash. Ella pretende certificar el origen divino de la ley y el sacrilegio de su violación. El dios está sentado en su trono, que recuerda el pórtico de un templo, y apoya los pies sobre la tierra, que a modo de escabel está sugerida por apretados picos montañosos. Se afirma por una parte el señorío divino sobre la tierra, pero también se alude a la montaña como el lugar sagrado donde el hombre toma contacto con lo divino. La indumentaria de Shamash conserva la vieja tradición sumeria del kaunakes, y su rostro adquiere severidad en la larga barba que cae sobre su pecho y que perpetúa el uso semita. Sobre la cabeza, la divinidad ostenta el birrete sagrado con cuatro pares de cuernos.

Hammurabi está de pie, vistiendo una larga túnica que dibuja amplios pliegues y que deja al descubierto el hombro y brazo derechos; cubre su cabeza con un sombrero similar a los de la época de Gudea y lleva barba según la moda vigente. La escena marca el ascendiente de la figura divina mediante los atributos de su poder en la mano derecha y el apretado puño izquierdo, que refuerzan la energía de su palabra. Relámpagos de fuego emergen de su espalda y hacen aún más terrible su aspecto. El monarca, en carácter de jefe de la comunidad humana, mantiene su posición erecta en actitud de respeto, que se acentúa en el brazo derecho levantado hacia la boca. Las figuras son convencionales y aceptan un canon -tan antiguo como el arte mismo- que no resuelve determinados problemas -la mano derecha de Hammurabi, al ocultar el hombro opuesto, resalta la posición forzada y acentúa la arbitrariedad del brazo izquierdo-. No obstante los inconvenientes de este código estético-religioso, la escena domina por la sencillez y la relación directa entre las dos figuras. Sin elementos adicionales en la superficie pulida que sirve de fondo, la escena adquiere dimensiones impresionantes.

Bibliografía

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