Auguste Rodin: Las puertas del infierno.
 Auguste Rodin: Las puertas del infierno. Auguste Rodin: Las puertas del infierno.
1880-1917. 550 x 370 x 100 c. Bronce.
Musée Rodin, París.


Como compensación a la campaña de descrédito que acosa a L'Âge d'airain en 1880, Rodin recibe el encargo de una puerta destinada al futuro museo de Artes decorativas. Este había de copar el solar del Tribunal de Cuentas que había sido incendiado durante la Comuna, en la noche del 23 al 24 de mayo de 1871. Desde hace nueve años crece sobre las ruinas una extraña vegetación, que nadie se decide a substituir. Este proyecto fracasa, empero, y el museo de Artes Decorativas no se construirá. En ese sitio se levantan la estación y el Hotel d'Orsay, inaugurados con motivo de la Exposición universal de 1900. Cuando el Musée d'Orsay reemplaza a los trenes y a los viajeros de la estación que ha cambiado de función, recibe el yeso de la Porte de l'Enfer -en depósito- del Musée Rodin de Meudon. El relieve, por lo tanto, halla en 1986 su emplazamiento inicial, con un retraso de 106 años y con una finalidad distinta.

Esta obra -que resume la vida del artista- toma como punto de partida una acumulación que elabora los ritmos y las luces en torno a divisiones en paneles como las de las puertas de Ghiberti en el baptisterio de Florencia. Luego, Rodin simplifica su proyecto, que consistirá en tres partes: dos puertas y un dintel. Al cabo de ocho años, un cosmos hormigueante queda colocado sobre una estructura renacentista, como las algas sobre las rocas cuando el mar retrocede. En 1908-1910 Léonce Benedite, conservador del Musée du Luxembourg, y Rodin efectuarán el montaje definitivo. Las jambas de las puertas debían esculpirse en mármol, mientras que las puertas y las tres Ombres (sombras) tenían que fundirse en bronce y dorarse. La guerra, y más tarde la muerte de Rodin, hicieron imposible esta realización. En 1928 Jules E. Matsbaum encargará los dos primeros bronces, uno para su museo Rodin de Filadelfia, en los Estados Unidos, y el otro para el Musée Rodin de París.

En la parte superior, las tres Ombres son tres figuras de Adam. Creador de lo múltiple, Rodin ofrece al espectador tres puntos de vista de una misma escultura en bulto redondo. Las manos izquierdas unidas señalan al pensador. Este sentado sobre el dintel, con su cráneo de pitecántropo, es Dante, el poeta, -y también Rodin. El resto de las figuras se han relacionado con "Las flores del mal" de Baudelaire.

Los temas principales son la enajenación, la desesperación y la muerte. Las tres sombras que se elevan en el dintel personifican la victoria de la Muerte (simbolizada por las tumbas situadas al fondo de las puertas, hacia las cuales ellas extienden sus brazos), y la inutilidad de las acciones del ser humano se pone de relieve en las figuras inferiores que muestran los diferentes estados de aislamiento a los que está condenada una persona.

La escultura de Rodin expresa las posibilidades casi ilimitadas de la figura humana, transmitiendo a través de ellas las sutilezas y niveles del tormento humano. La profundidad del relieve abarca desde bajas ondulaciones llameantes, como si fueran simples irregularidades en el suelo de bronce, hasta figuras totalmente tridimensionales cuyos brazos se alzan y tratan de agarrar algo, amenazando con invadir el mundo del espectador. Las diferencias de escala de las figuras significan que la composición no tiene un único punto panorámico. Esto refuerza la sensación de desorientación y separación que domina todo el grupo.

Rodin pensaba que el arte era sinónimo de religión y de amor por la naturaleza; para él, los tres conceptos eran una misma cosa. Sus figuras unían por vez primera lo real de la naturaleza y lo ideal de la religión en términos de naturaleza humana. La estatua ya no era un sustituto de la expresión humana, sino una imagen que encarnaba las complejidades e intensidades de los sentimientos y emociones del ser humano.

Bibliografía

Clark, K. (1990), La rebelión romántica. Madrid. Alianza ed. Col. Alianza Forma 93.
Laurent, M. (1990) Rodin. Barcelona. Planeta.
Lavillier, C.M. (1988) Rodin, la porte de l'enfer. Lausanne. Éditions Lamunière.
Le Normand-Romain, a. (y otros), La escultura. La aventura de la escultura moderna en los siglos XIX y XX. Barcelona. Carroggio S.A. de Ediciones.




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