| Conceptos estéticos de la antigüedad | Temas de debate | Evolución | Conceptos estéticos fundamentales | Teorías principales | Teoría de la belleza | Teoría del arte |
 


 

1. Conceptos estéticos de la antigüedad

Entre los conceptos estéticos formados en la antigüedad:

  1. unos tuvieron un reconocimiento universal:

    • la tesis de que la belleza depende de la relación entre las partes

  2. otros fueron causa de interminables controversias:

    • el problema del valor del arte
       

  3. también hubo teorías sujetas a continuas revisiones:
     

    • el problema de la autonomía del arte
       

  4. otras tesis universalmente aceptadas hasta Plotino:

    • la belleza depende del número y la medida
       

    • la belleza es una propiedad objetiva de las cosas, y no una proyección d experiencias subjetivas
       

    • el rasgo esencial de la belleza es la unidad
       

    • lo bello está inseparablemente vinculado con el bien y con la verdad
       

    • un conjunto perfecto está formado tanto de elementos afines como de elementos opuestos
       

    • hay más belleza en la naturaleza que en las artes
       

    • la belleza intelectual es superior a la sensorial
       

Sobre la teoría del arte también había tesis que contaban con la aprobación general:

2. Temas de debate

Las grandes discusiones estuvieron centradas en torno a cuatro grandes temas:

  1. Ficción y verdad. Los griegos basaban su estética en dos axiomas que podían resultar contradictorios. Por un lado estaban convencidos de que la verdad, al ser un requisito inevitable en toda actividad humana, debe caracterizar también las artes; y, por otro, veían el rasgo esencial de las artes imitativas en el hecho de que éstas se sirven de ficciones, que no crean cosas reales sino sólo sus imágenes, es decir, no la verdad sino sólo una ilusión. Para Gorgias en esto residía la grandeza de estas artes que, a pesar de que no son más que ficciones, producen unos efectos poderosos. Platón creía que el solo hecho de servirse de ficciones es un acto de traición a la verdad.
    La verdad no significa una fiel repetición de los hechos, sino más bien la captación de su esencia y cualidades universales. Algunos, como Aristóteles, creían que el arte puede ser verdadero, aunque se base en ficciones.

     

  2. Imitación y creación. De la creencia de que la mente humana es pasiva, derivaba la opinión estética de que el artista toma el contenido y forma de sus obras del mundo externo y no del interior de sí mismo. Para la mayoría de los griegos de la época clásica, las artes imitativas tenían la función de imitar la realidad y de expresar estados de ánimo. La primera de ellas era una función representativa, mientras que la segunda era creativa. En la época del helenismo el concepto de mímesis empezó a caer en desuso. El factor representativo dejó de parecer tan importante y empezó a cobrar significación el hecho de que el arte es un reflejo de las ideas, una expresión del alma y un producto de la fantasía. Así, el rasgo más importante de la pintura o la escultura era la imaginación (en Filóstrato), o la pasión o la gracia espontánea (en Dionisio de Halicarnaso).

     

  3. Belleza y conveniencia. La belleza se caracterizaba por su universalismo, pues creían que lo que es bello en un objeto lo es también en los demás, y lo que es bello para uno, tiene que serlo para todos y entendían de esta suerte la armonía y la symmetria e incluso la euritmia.
    Estaban también convencidos de que cada objeto tiene una forma adecuada y conveniente y que cada actividad tiene su momento oportuno, al que llamaban kairos. Asimismo creían que cada objeto tiene el aspecto que le es más apropiado. Veían en esta especie de conveniencia, propiedad y correspondencia, una norma ética y estética.
    La antigüedad, pues, conocía y apreciaba una belleza doble: la belleza universal de la symmetria y la belleza individual de la conveniencia.

     

  4. La utilidad y el placer. El objetivo del arte era un problema importante a la vez que controvertible. La disyuntiva fue formulada por los sofistas: ¿es objetivo del arte el placer o la utilidad? En principio no dudaban de que el arte debe cumplir con ambos fines, y veían la utilidad del arte, sobre todo, en el hecho de que perpetuaba la memoria de las hazañas que, si no hubiera sido por los poetas, habrían pasado al olvido.
    Los sofistas, al entender la utilidad de un modo práctico, llegaron a la conclusión de que el arte carece de ella, así que su único fin sería el placer. Para los cínicos, para quienes el placer era una cuestión indiferente y lo esencial era la utilidad, y dado que habían asumido la visión de los sofistas, el arte no tiene ninguna utilidad. Los epicúreos percibían la utilidad tan sólo en el placer y negaban que el arte realmente lo proporcionase [los cínicos afirmaban que el arte carece de finalidad aunque proporcione placer; los epicúreos sostenían que no es útil porque no proporciona placer alguno].
    Otros consideraban que el fin real del arte no lo constituyen ni el placer ordinario ni la utilidad cotidiana, sino la satisfacción de una necesidad específica del hombre que es la necesidad de armonía, de proporción, de perfección y de belleza. Para otros, en el arte, especialmente en la música, no se trata del placer ni de la utilidad, sino de específicos efectos psíquicos concretados en la purificación de las almas, mediante la catarsis.

3. Evolución

A lo largo de su historia, la estética antigua experimentó una evolución y un gradual enriquecimiento:

  • a) la arcaica doctrina de que el arte debe responder a las leyes morales y a la verdad (Aristófanes, Daimón, Platón), fue evolucionando en dirección a las tesis sobre la autonomía del arte y de la belleza (Aristóteles y escuelas helenísticas).
     

  • b) la tesis de que el arte está sujeto a leyes universales (Platón) evolucionó hacia el reconocimiento de la creación individual (Aristóteles).
     

  • c) desde la concepción según la cual hay una sola belleza perfecta y una sola forma ideal del arte, se evolucionó hasta permitir en él diversas formas y variados estilos, o sea, en dirección al pluralismo. De la simplicidad inicial se tendió a la variedad, riqueza y ornamentación.
     

  • d) de la concepción según la cual la fuente y el principio del arte se encuentran en la mente, se llegó al reconocimiento de la paridad e incluso superioridad de los sentidos (estoicos). Junto a las habituales impresiones sensoriales el hombre posee también otras, fruto de la educación capaces de percibir, por ejemplo en la música, no sólo los sonidos sino también su armonía y desarmonía.
     

  • e) al principio se creía que el ate toma sus modelos del mundo exterior, pero evolucionó hasta afirmar que los toma más bien de las ideas presentes en la mente del artista. Con el tiempo se llegó a reconocer el papel esencial que en el arte desempeña la imaginación.
     

  • f) primero se creía que la última palabra en cuestiones artísticas correspondía a los filósofos, pero fue evolucionando hasta reconocer que son los propios artistas quienes deben juzgar sobre su arte, y que no es la filosofía, sino más bien el entusiasmo el que produce las obras más valiosas.
     

  • g) del presupuesto de que el ideal supremo del arte es la verdad, se llegó a la convicción de que en el arte predomina la belleza.
     

  • h) en épocas antiguas, aunque eran conscientes de las diferencias entre las artes, no se percibían lo que éstas tienen en común, sobre todo, lo que une sus dos extremos, la poesía y las artes plásticas. Simónides afirmó que la poesía es pintura hablante y la pintura poesía muda.
     

  • i) la evolución de la estética condujo a una mayor diferenciación de los conceptos. Aisló del concepto general de belleza las ideas de conveniencia, sublimidad, gracia, belleza sensorial y clasificó de diversas maneras las disciplinas incluidas en el nada claro concepto del arte.

4. Conceptos estéticos fundamentales

Los conceptos estéticos de los antiguos, especialmente los fundamentales, se parecen nominalmente a los modernos, y sin embargo no existe una verdadera correspondencia. Hemos adoptado los términos, pero no los conceptos. Es lo que ocurre con los conceptos de "belleza" y de "arte", que los antiguos empleaban en un sentido general y no exclusivamente estético.

Otros conceptos, en cambio, tienen un significado parecido, como, por ejemplo, los de "fantasía", "idea", "símbolo", "armonía", "contemplación", "intuición", "composición" (en griego synthesis) y "ficción".

Asimismo, las lenguas modernas asumieron ciertos conceptos antiguos también cuando eran expresados en otros términos:

  • ergon y poiema (literalmente obra), eran empleados en el sentido de la obra de arte
     

  • deinótes (literalmente pericia) significaba lo mismo que habilidad artística
     

  • léxis (literalmente, manera de expresarse), significaba lo mismo que estilo
     

  • thema (literalmente proposición) era la convención literaria
     

  • plasma (literalmente, lo que está moldeado) denominaba como obra de arte la ficción literaria
     

  • eikón no era otra cosa que la imagen artística, por oposición a la realidad presentada
     

  • crisis (de la que proviene crítica) significaba la evaluación artística
     

  • aísthesis (de la que deriva el nombre de la estética) significaba sensación directa
     

  • hyle era empleado para designar la materia de una obra de arte
     

  • mythos denominaba la fábula
     

Entre las acepciones de la palabra pragma (literalmente, cosa) se encontraba la del contenido de una obra de arte; entre los significados de physis (literalmente, naturaleza) estaba el del talento innato; epipnoía era la palabra griega que designaba inspiración; ekplexis (literalmente, estupor) hacía referencia a la emoción.

También las categorías estéticas de los griegos eran semejantes a las de los tiempos modernos. Por ejemplo, hypsos (subime) y charis (gracia). Asimismo, eran parecidas las virtudes del arte distinguidas por ellos, por ejemplo: enargeia (evidencia), saféneia (claridad) y poikilia (variedad).

Tal vez el único término estético esencial que no existía en la antigüedad fue precisamente la palabra "estética"; los griegos no usaban los términos "experiencia estética" o "juicio estético", siendo éstos unos términos creados por los tiempos modernos, aunque su etimología sea griega.
 

5. teorías principales

Pasemos a resumir las doctrinas predominantes en la estética antigua:

  1. En la teoría antigua de la belleza predominaban las ideas de symmetria (la belleza consistente en la proporción y disposición de las partes) y de la medida (la belleza consistente en la medida y en el número) que, introducidas por los pitagóricos, constituyeron durante siglos un axioma para la mayoría de les estetas griegos.
    A partir del siglo IC empezó a competir con la doctrina de la symmetria la de la euritmia, o sea, el concepto de armonía subjetiva (la belleza no dependería de la disposición misma de las cosas, sino de cómo es percibida por el hombre).
    Y frente a ambas aparece, finalmente, la doctrina de Plotino (la belleza no consiste en el orden de las partes, sino que es una cualidad).
    También desde los inicios de la estética antigua provienen dos concepciones que se complementan, la de la unidad (la belleza consiste en la unidad) y la de Heráclito (la belleza nace de los opuestos).
    Un poco más tarde surgieron dos doctrinas antagónicas: el sensualismo y el hedonismo estético, iniciadas por los sofistas (la base de la belleza es sensorial) y el espiritualismo estético que aparece con Platón (la base de la belleza es espiritual). Paralelamente a éstas conocemos la doctrina del relativismo (la belleza es relativa) y la doctrina del idealismo (existe la belleza absoluta).
    La tesis del funcionalismo (la belleza consiste en la finalidad, en la conveniencia), que fue iniciada por Sócrates, adquirió con el tiempo la forma más cautelosa del decorum (la conveniencia es una de las formas de la belleza).
    En las especulaciones acerca del valor de la belleza, competían tres doctrinas: la epicúrea (la belleza es inútil), la platónica-estoica del moralismo (la belleza sólo tiene un valor moral) y la de la autonomía de la belleza (el valor de la belleza reside en ella misma), que halló su expresión en la estética de aristóteles y de numerosos escritores del helenismo.

     

  2. Las mismas doctrinas aparecen en la antigua teoría del arte. También en ella predominaba la idea de la medida, la symmetria rivalizaba con la euritmia y la autonomía combatía el moralismo. Pero además, la teoría del arte tuvo sus doctrinas propias. En las deliberaciones acerca del origen del arte se encuentra la tesis de la inspiración, manifestada ya por los primeros poetas y después por Demócrito y Platón, y muy apoyada por los escritores del helenismo.
    En las discusiones concernientes a la función del arte existía la teoría de Gorgias, es decir, del ilusionismo (los productos del arte son irreales) que con el tiempo fue marginada por la doctrina de la "imitación" que el arte hace de la realidad. Otro aspecto de la relación del arte con la realidad se encuentra en la doctrina socrática de la idealización (el artista, tras realizar una selección de los elementos de la naturaleza, produce un conjunto que es más perfecto que la naturaleza misma).
    En su interpretación del arte, los griegos pronto crearon el concepto de "katharsis", es decir, la doctrina órfica que sostenía que los efectos del arte son purificadores y que traen la felicidad a los hombres. Los griegos buscaron un criterio de valoración del arte auténtico en la obtención de los efectos de la ilusión, la imitación y la idealización. No obstante, el concepto más profundo y duradero fue el de la justedad, la "orthotes", es decir, la coincidencia con las leyes universales que garantiza la perfección de la obra y constituye el criterio de su valor.
    De los conceptos estéticos de la antigüedad los más importantes fueron: la symmetria (encarna la interpretación antigua de la belleza), la mimesis (encarna la interpretación del arte) y la catarsis (encarna los efectos que la belleza y el arte producen en el hombre).

 



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