16. Wave Gotik
Treffen
25-28.05.2007

25 de mayo del 2007, en Los Angeles se celebró el
30 aniversario del estreno de La Guerra de las Galaxias, en Francia comenzó el
festival de cine de Cannes y en Alemania el decimosexto Wave
Gotik Treffen, aunque las
fiestas y los conciertos ya empezaron un día antes, concretamente la noche del
24 de mayo con un concierto de Diorama.
Ya que la entrada del festival (cada año con un diseño diferente y
original) incluía también ese concierto, decidí acudir sobre todo para ver a
los teloneros locales Painbastard, pero cuando llegué
ya habían acabado. Como leería más tarde en un comentario su actuación sólo
duró unos veinte minutos, en cambio Diorama tocaron durante casi dos horas. No
había escuchado mucho de ellos, pero si sé que tienen muchísimos seguidores en
todo el mundo.
Durante el concierto de Diorama ví además por
primera vez a un negro entre el público.
En la puerta de la sala me encontré con Boris de Klangstabil,
vendiendo merchandising de Diorama; sé que el cantante Torben
Wendt colaboró con Klangstabil
en el pasado.
Es un honor tener un comentario mío de su hasta ahora último trabajo
discográfico en su página oficial. Posteriormente coincidiría con el director
de Dependent Records en que
“Taking nothing seriously” es uno de los discos más interesantes de los
últimos años, opinión que también comparte el director del sello Ant-Zen.
El viernes visité primero el mercadillo medieval, pero no descubrí nada
realmente interesante. Inspeccionando los puestos alguien me paró y preguntó si
quería probar un licor. Antes de poder reaccionar me metieron unas gotas de un
liquido raro en un vasito de barro con un pelo dentro. Me dio mucho asco, pero
lo que me repulsó más aún fue un hedor a sudor que inundó todo el puesto. Fue
tan desagradable que dejé de respirar, di las gracias y me alejé de allí
rápidamente.

Heidnische Dorf
El primer concierto que vi el viernes fue el de Pzychobitch, con un viejo conocido a los teclados: Pee Wee Vignold, antiguo DJ de la
discoteca Lurie en Bochum y
actualmente redactor de la revista Sonic Seducer.
Después de esta actuación quería ir a ver el Réquiem de Verdi,
más que nada por escuchar algo diferente
y oír verdaderos músicos de conservatorio. Pero cuando llegué a la entrada me
comunicaron que los tickets se agotaron hace una
semana. Al parecer, este concierto también era para público corriente; lo que
hizo la organización del WGT fue simplemente reservar unas pocas entradas para
los visitantes del festival, pero definitivamente muy pocas.
Unos cien asistentes del WGT esperaron en la parte trasera del recinto por
si alguien decidía devolver las entradas y esa situación me pareció indignante.
Al acabar el festival llamé al responsable de la organización y le comenté este
detalle. Me respondió que efectivamente metieron la pata, que fue más bien un
experimento y que si en futuras ediciones vuelven a ofrecer un concierto de
música clásica lo organizarán de otra manera.
Finalmente, en vez de escuchar música del siglo XIX tuve que volver al
recinto anterior y escuchar música del siglo XX, concretamente de la década de
los ochenta. La actuación de Absolute Body Control fue sin duda alguna la más esperada del
viernes, supuestamente una primicia mundial, pero como ya sucedió en anteriores
ocasiones con Die Krupps,
DAF, Nitzer Ebb o The Klinik, en realidad se trató
del segundo o tercer concierto del reencuentro.
Del público decir que jamás había visto tantas camisetas de The Klinik, Absolute
Body Control e incluso Absolute
Controlled Clinical Maniacs al mismo tiempo. Se nota que Dirk
Ivens sigue teniendo muchísimos seguidores, y además
ya se ha convertido en una parte esencial del WGT. Ha estado presente en casi
todas las ediciones, bien como DIVE, como Sonar, el reencuentro de The Klinik o ahora Absolute Body Control, en
realidad un proyecto paralelo de Sonar, puesto que son los mismos integrantes,
él y su cuñado Eric Van Wonterghem.
El concierto comenzó con el tema “Melting away”, pero una versión totalmente diferente, cuyos sonidos
me recordaron muchísimo a los Front 242 de finales de
los ochenta. Todas las demás canciones también eran nuevas versiones, algunas
de ellas publicadas en el reciente vinilo Wind Rewind, un picture-disc limitado a 525 copias.
Los temas en directo me gustaron incluso más, puesto que Dirk los cantó como las versiones originales. En resumen un
concierto único y memorable.
El único aspecto negativo fue que la organización del festival aún no abrió
el resto de las salas de conciertos, por ello todo el mundo estuvo en el mismo
sitio y fue un poco agobiante.

entrada al Werk
2
Después de A.B.C. fui a la supuesta inauguración
oficial del WGT, un performance de In the Nursery, pero no me quedaría mucho tiempo puesto que
era al aire libre y empezó a llover con fuerza.
El sábado quería ver “El laberinto del fauno” en el cine, puesto que esta
película también estaba incluida en el festival, pero se agotaron los asientos
y tuve que dar media vuelta.
Posteriormente esperé media hora delante de una sala para poder ver a Steinkind, pero cerraron las puertas porque ya no cabía
nadie. Lo más triste de todo fue que esperé en balde, porque me confundí de
grupo. Los que estaban actuando eran Staubkind, que
nada tienen que ver con el proyecto local Steinkind.
Este último no estaba siquiera incluido en el cartel del festival.
Posteriormente me enteraría que casualmente tocaron esa misma tarde en una
gasolinera, enfrente del recinto principal del WGT y que la policía los echó de
allí. Hay un video en Youtube que muestra
precisamente el momento en el que aparecieron los agentes.
Y también muchísimos más videos del festival, aunque muy pocos tienen una
calidad aceptable. Teniendo en cuenta que cada año se venden más cámaras y más
móviles con función de cámara, es lógico que el número de fotos y videos
caseros en Internet aumente exponencialmente. Creo que vivimos en una época de
saturación audiovisual. En Youtube o programas de
intercambio ya se obtiene casi todo. Y aunque esto parece positivo, con el
tiempo cansa y uno acaba perdiendo el interés, como cualquier meta fácilmente
alcanzable.
Cuando hablé con el responsable de prensa del festival le comenté el tema
de las cámaras digitales y coincidimos en que ya resulta casi imposible
prohibir cámaras, puesto que eso supondría prohibir también móviles y además ya
hay cámaras que se pueden esconder hasta en la suela de los zapatos.
El primer grupo del domingo es Liquid Divine, dúo de Leipzig que ya
cuenta con dos interesantes trabajos discográficos. En una ocasión estuve
chateando con su compositor y me comentó que suelen utilizar sobre todo sintes virtuales y están interesados en la innovación y los
nuevos sonidos, algo que podemos apreciar en su música. De hecho, la revista Synthesizer les hizo recientemente una entrevista. Pero aún
les falta experiencia en directo, los temas sonaron exactamente igual que el
disco.

Liquid Divine
La siguiente actuación es la de Obscenity Trial, un dúo que reconozco no haber escuchado nunca, las
melodías eran algo empalagosas y el sonido un poco caduco. El cantante no tenía
mala voz, pero en total me parecieron más bien mediocres.

Obscenity Trial
De Pride and Fall me esperé un superconcierto, puesto que había leído
que algunos solamente acudieron al WGT para verlos. Pero la verdad es que no
fue espectacular, faltaron algunos temas conocidos y el sonido podría haber
estado mejor.
Seguidamente les tocó el turno a Seabound,
muy soberanos y seguros de si mismos lograron entretener al público,
sobre todo con los temas de su primer disco. Para casi no haber tocado en
directo no lo hicieron nada mal, la batería sonó totalmente sincronizada, la
voz tampoco desafinó y en general una buena actuación. Se les notaba además entusiasmados por tener tanto público después de los escasos
asistentes del Dependent Festival dos días antes.
Unos temas antes de acabar el concierto decidí ir a ver a Warren Suicide, quienes me perdí en su gira con I am X. De Warren Suicide me gusta
sobre todo el tema que da nombre al proyecto y su versión del Black Planet de Sisters of Mercy.
La pena es que los metieron en medio de grupos que nada tenían que ver con
ellos como Architect o Soman,
porque la música de Warren Suicide es más bien
guitarrera.
La actuación más movida y también entretenida del día fue la de Faderhead. Su energía y ganas de fiesta contagió a todo el
público asistente y aunque técnicamente el concierto no salió perfecto, si fue
el más ameno de todos los que he visto este año, me sorprendió además la
canción dedicada a GG Allin, para algunos el
verdadero king of rock n roll. Para los que aún no conozcan a este artista que murió
de una sobredosis en 1993, les recomiendo el documental Hated,
distribuido por Jörg Buttgereit
productions, no tiene desperdicio.
Otro aspecto destacable del concierto fue que se trató de una actuación más
bien acústica, es decir, con guitarra y batería, pese a que los trabajos
discográficos de Faderhead son cien por cien
electrónicos.

Faderhead
Después del concierto se fueron casi todos y me dio un poco de pena por el
siguiente grupo, los ingleses “The Killerheels” quienes tocaron casi sin público y se vio la
decepción en sus rostros. Pero lo cierto es que su música tampoco pegó mucho
con el resto de los grupos del festival, un retro glam-rock
que me recordó un poco a Garbage.
El lunes por la tarde esperé a Stefan Herwig para hacerle una entrevista, mientras escuché un
poco de Adam, el primer proyecto musical del día,
cuyo cantante me recordó a Sal Solo de Classic Nouveaux, quien por cierto ahora se dedica a componer
música cristiana.
Al cabo de un rato vino Stefan, se disculpó por
el retraso y me dio un pase para acceder al backstage
y de allí directamente al camerino de Dismantled.
Lamentablemente no llevaba conmigo una grabadora de calidad y el archivo
resultante tuvo una calidad lamentable. De todas maneras le empecé a hacer las
preguntas y me dio la impresión de que le gustó que alguien le hiciera una
entrevista.
De todas las respuestas me quedé con sus afirmaciones de que la música de
los artistas que escuchan los mismos cuatro grupos que todos los demás por
fuerza no podrá ser demasiado original, y que la música en las discotecas a
principios de los noventa era muchísimo más interesante que ahora. De eso no
cabe duda...
A lo largo de estos últimos años descubrí que nuestras opiniones coincidían
en muchos aspectos.
En medio de la entrevista entró Gary Zon aka Dismantled
(un chico sensible...) y Stefan le dijo "hey I´m making
an interview man", y Gary volvió a
desaparecer.

Stefan Herwig
y Dj Terror
Actualmente Dependent, Alfa Matrix
y Out of Line se siguen
repartiendo la mayor parte de los grupos más conocidos de la escena electrónica
oscura, aunque en mi opinión Stefan Herwig es el que se ha preocupado más por buscar sonidos
originales y diferentes.
La impresión general que me dio durante la entrevista fue que ya no tiene
muchas ganas de seguir produciendo música, primero porque ya casi nadie la
compra y segundo porque actualmente es muy difícil encontrar originalidad. Y a
diferencia de lo que sucedió con Off Beat, parece que después de Dependent
ya no surgirá nada más, no parece haber futuro ni para él ni para los artistas
del sello y del subsello de Johan
van Roy. Si tuviera que hacer pronósticos diría que Stefan y Johan van a pedir la
jubilación anticipada.
Después de aproximadamente una hora, salí de allí contento de haber logrado
mi objetivo y dispuesto a ver el siguiente concierto. Pero en vez de apoyar el
único proyecto español Narsilion decidí ver a los
estadounidenses I:Sintilla,
algo de lo que me arrepentiría posteriormente. Después de su primer tema I:Scintilla comentaron:
"Nice to be here... this is our first concert in

I:Scintilla
Tras el segundo tema volví rápidamente al recinto anterior, y allí me
esperó una desagradable sorpresa: Una cola de cientos de personas.
Tuve que esperar cerca de media hora para poder ver a Dismantled.
Delante de mí tenía a tres catalanes que empezaron a hablar de los conciertos
que ya habían visto y uno de ellos comentó que hace poco cenó con Front 242…
En general este año noté mayor cantidad de público hispano. Durante casi todos
los conciertos llegué a oír fragmentos en castellano.
Cuando por fin logré entrar lo primero que me chocó fue la desagradable voz
de Gary Zon.
El concierto de Dismantled no me convenció, me
pareció un poco infantil y la voz fue lamentable, tendrían que haber metido
efectos y vocoders, pero el público pareció pasárselo
bien. En mi opinión el directo fue una mezcla de Nine
Inch Nails y un poco de Skinny Puppy, pero sin aportar
elementos nuevos.
Tras acabar Dismantled la sala se llenó aún más.
Detrás de mí se colocó Erc de Hocico, para ver la
siguiente actuación de Fixmer & McCarthy. A cada lado tenía una rubia dos cabezas más altas
que él. El domingo actuó con su proyecto paralelo Rabia Sorda, pero no fui a
verlo, personalmente Hocico me dejaron de interesar hace ya algunos años,
cuando su música empezó a estancarse y se convirtieron en los bad boys de Out of Line. Recuerdo que al
principio sí tenían un sonido propio, pero como muchos otros se integraron cada
vez más en un homogéneo conglomerado electro industrial, una pena.
También distinguí por allí a Markus Müller, DJ sajón omnipresente quien saludó a Stefan Herwig en la mesa de
sonido.
Dado que no me apetecía escuchar a Fixmer y
además ya los había visto en una edición anterior, decidí salir de allí para
ver a Breathe, mi último concierto del festival.
Breathe es un proyecto de Axel Machens (ex Placebo Effect), tal y como me comentó Obrero Mutante, porque si no
es por esta información ni me entero. Hace tiempo que les perdí la pista a
Placebo Effect. Que tiempos aquellos con Danse Macabre, irrepetibles.
Sobre el escenario Axel se me pareció un poco a
Chiquito de la Calzada. La música no sonó nada actual, pero sus gestos y su
mímica amenizaron la noche.

Breathe
Tras acabar la actuación me fui contento de haber asistido a otra edición
del WGT y no haber pasado esos días entre mis cuatro paredes, pues en realidad
fue esa la razón principal por la que decidí ir al festival.
Este año se notó quizás más que nunca el aspecto turístico, locales que
nada tenían que ver con este tipo de música la pincharon, y a los eventos que
tuvieron lugar durante esos días les pusieron la palabra “Gotik”
delante, como una feria erótica que nada tenía que ver con el festival.
Si lo pienso un poco, el Wave Gotik
Treffen en realidad es muy similar a los carnavales
de Tenerife: Miles de personas salen a la calle disfrazadas,
en cada garito hay música para bailar. Y los bares, los hoteles y los taxis hacen el negocio del año.
(
El vídeo también está disponible en DVD. Para más Información:terror_deejay@yahoo.es)