Los trabajadores de salud que definen las políticas de salud y administran los programas de prevención y control de enfermedades tienen como objetivos reducir la morbilidad y la mortalidad, relacionadas con enfermedades y lesiones, y mejorar la salud y la calidad de vida de la población. Para determinar las políticas de salud que se necesitan y las medidas que se deben tomar, los encargados de adoptar las decisiones necesitan información para afrontar preguntas importantes como:
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¿Cuáles son los problemas de salud más graves y cuáles los emergentes?
 | ¿Pueden prevenirse estos problemas, y cuál es la efectividad y el coste de las diferentes estrategias de prevención y control? |
 | ¿Qué medidas de prevención y control deben llevarse a cabo? |
 | ¿Cuál es el impacto que, sobre los resultados de salud, tienen las estrategias de prevención y control alternativas? |
 | ¿Cómo necesitan modificarse las estrategias preventivas y de control para alcanzar los objetivos de salud? |
 | ¿Cómo deberían asignarse y dirigirse los escasos recursos económicos, materiales y humanos, para alcanzar los objetivos de salud?
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La vigilancia de salud pública nos proporciona la información necesaria para responder a algunas de estas preguntas.
La vigilancia de salud pública puede definirse como la recolección continua y sistemática, el resumen, el análisis y la interpretación de los datos de salud para (1) describir y vigilar los eventos relacionados con salud en áreas específicas, y (2) conducir la política de salud pública y su acción y evaluación. Como resultado de estas actividades, podemos saber cómo está ocurriendo la enfermedad y cómo se comporta, de manera que la eficacia de la investigación, el control y la prevención de las enfermedades en la población pueda mejorar. Otro tema clave de la vigilancia es la difusión oportuna de la información a los que necesitan conocerla, incluyendo a los trabajadores de salud pública y a otros.
Vigilancia de salud pública frente a vigilancia médica
El concepto de la vigilancia de salud pública ha evolucionado con el transcurso del tiempo. La concepción temprana de la vigilancia significó la observación cercana de las personas que habían estado expuestas a una enfermedad transmisible para detectar los primeros síntomas, e instituir el aislamiento inmediato y las medidas de control. Actualmente, reservamos el término vigilancia médica para las actividades relacionadas la vigilancia de individuos potencialmente expuestos. Por consiguiente, el dominio de la vigilancia médica se incluye en el concepto más amplio de la vigilancia de salud pública, que implica la observación de las poblaciones con o sin enfermedades y sus factores de riesgo. La vigilancia de salud pública también proporciona una base cuantitativa para la investigación y para los servicios de prevención y control de enfermedades.
¿Cómo funciona la vigilancia de salud pública?
Para lograr las metas de la vigilancia de salud pública, ha sido necesario desarrollar sistemas y estructuras que apoyen las actividades, más allá de los registros de datos. Durante los últimos decenios, las formas de los sistemas de vigilancia y sus entornos han adquirido más importancia. Las formas de los sistemas de vigilancia se han extendido de aquellos sistemas diseñados para vigilar la aparición de las enfermedades transmisibles (el más viejo y el mejor establecido) a los sistemas desarrollados recientemente para vigilar enfermedades relacionadas con la salud como las lesiones, las enfermedades crónicas, los defectos congénitos y los comportamientos relacionados con salud. Aunque la vigilancia es, comúnmente, una actividad de los servicios de salud pública y de los organismos del sector, también se trata en entornos como hospitales, campamentos de refugiados y otras áreas donde hayan ocurrido desastres naturales.