Nuestras vidas pueden verse como un largo proceso de aprendizaje. A menudo no somos conscientes de aprender. Esto hace que no nos demos cuenta de nuestras potencialidades o dificultades. Por ejemplo, nuestra forma de comunicarnos se basa en un largo proceso de aprendizaje. Dependiendo de la manera que hemos aprendido somos más o menos capaces de hacerlo eficientemente. Cuando decimos "yo no lo sé hacer", deberíamos decir "no he aprendido bastante" o "no he aprendido bastante bien".
Escalar una montaña, esquiar, escribir en el ordenador o hablar en público no son cosas innatas, sino aprendidas. También se aprende a ser un líder.

Aquellos que aprenden más y mejor, y se adaptan a los cambios más fácilmente, son los que:
a) aceptan responsabilidades de ellos mismos y su futuro
b) tienen una clara visión de cómo quieren que sea su futuro
c) quieren estar seguros de que llegaran
d) creen que podrán llegar.
Charles HANDY (The Age of Unreason)


- La calidad de nuestras vidas es el resultado directo de la calidad de lo que aprendemos y pensamos.

Por eso vale la pena profundizar en la manera en que has aprendido hasta hoy.
